por Bill Tiepelman
Lanzando anzuelos bajo una luna sangrienta
Cuando la luna comienza a sangrar fuego derretido en el Lago de Aguasnegras, dos pescadores encapuchados lanzan sus redes—no por peces, sino por los duros fragmentos de los pecados colectivos de la humanidad. A medida que la traición, la guerra y la indiferencia emergen de las profundidades, descubren que la cosecha ya no previene la catástrofe... está construyendo algo debajo del mundo. Y cuando el espejo finalmente se eleva, nadie se libra de su propio reflejo.