por Bill Tiepelman
Un herrerillo copetudo detiene la tormenta
En un tranquilo patio trasero de Wentzville, Misuri, un solo herrerillo copetudo se convierte en un ancla durante un año difícil. Gracias a la lluvia, la quietud y las pequeñas muestras de atención, la observación de aves se convierte en una lección de resiliencia, presencia y aprendizaje sobre cómo vivir en medio de la tormenta en lugar de esperar a que pase.